Combustibilidad de la vegetación española | TECNOBOSQUE



Gran columna de humo del incendio de Florejacs avanzando junto al núcleo rural y el mosaico agrícola de la Segarra

Cuaderno técnico 08 · Combustibles forestales

El monte no arde por especies

La física de la vegetación española: cómo humedad, tamaño, carga, compactación, continuidad y estructura vertical deciden la propagación, la intensidad y el salto a copas.

Jaume Moya · CC BY-SA 4.0

Resumen

Decir que una especie «arde mucho» puede servir para iniciar una conversación, pero es una base insuficiente para anticipar un incendio. El fuego no encuentra nombres botánicos. Encuentra partículas con una humedad, un tamaño y una posición; huecos por los que entra oxígeno; continuidad para transmitir calor; estratos que conectan el suelo con las copas y un paisaje que acelera o interrumpe el frente.

Este cuaderno propone una lectura física y operativa de la vegetación española. Separa inflamabilidad de hoja, combustibilidad de rama, propagación en lecho, comportamiento del rodal y respuesta del paisaje. Aplica esa escala a pinares mediterráneos y de montaña, matorrales, eucaliptales, dehesas, formaciones atlánticas y pinar canario; revisa qué miden realmente Rothermel, Van Wagner, los modelos canadienses, Project Vesta y la cartografía europea; y termina con un protocolo de campo para describir el combustible sin esconder la incertidumbre.

01 · La pregunta correcta

El error de ordenar el monte de «menos» a «más inflamable»

Los rankings de especies mezclan fenómenos distintos. Una hoja puede encender pronto en laboratorio y, sin embargo, formar bajo el árbol un lecho discontinuo. Otra puede tardar más en inflamar aislada, pero acumular una cama aireada, profunda y continua. Un tercer taxón puede sostener copa viva húmeda durante el verano y convivir con un sotobosque muerto que decide por completo el frente.

La revisión conceptual de Pausas, Keeley y Schwilk propone separar al menos tres ejes: ignitabilidad, velocidad de propagación y liberación de calor.1 No existe obligación física de que una especie ocupe la misma posición en los tres. Además, la respuesta cambia al pasar de una hoja a una rama, de una rama a un lecho y de un lecho a un rodal.

01

Encender

Tiempo hasta la ignición bajo un flujo térmico concreto. Sin conocer ese flujo, la humedad y la geometría, «enciende fácil» carece de unidad.

02

Propagar

Capacidad de transmitir la reacción a partículas vecinas. Requiere combustible disponible, proximidad y una geometría que mantenga la llama en contacto útil.

03

Consumir

Energía y duración de la combustión. Los gruesos sostienen residencia y daño térmico; no necesariamente gobiernan la velocidad del frente.

No arde una especie. Arde una arquitectura de combustible que cambia con la estación, la selvicultura, la sequía, el pastoreo, la perturbación y el tiempo transcurrido desde el último fuego.

Esta precisión no niega las diferencias biológicas. La morfología de la hoja, la relación superficie-volumen, la retención de ramas muertas, la producción de corteza desprendible, la química foliar y la fenología importan. Lo que niega es que esos rasgos puedan convertirse, sin contexto, en una predicción del frente. En ensayos mediterráneos, la hidratación de la hoja puede pesar más que su contenido de terpenos; y al construir lechos, la densidad aparente y el empaquetamiento pueden invertir lo observado en hojas aisladas.23

Resultado incómodo, pero útil
Los análisis españoles que comparan incidencia de fuego y combustibilidad de laboratorio no sostienen una regla simple «más inflamable en laboratorio = más superficie quemada». La distribución territorial, el clima, la topografía, la gestión y la exposición al fuego confunden cualquier comparación bruta entre especies.4
02 · De la hoja al paisaje

La escala cambia la respuesta

Un ensayo de cono calorimétrico, una cesta de ramas, una parcela experimental y un incendio de 10.000 hectáreas no miden el mismo objeto. La cadena de inferencia solo es válida cuando se explicita qué variable pasa de una escala a la siguiente.

Escala Variables observables Qué sí permite inferir Qué no debe concluirse
Hoja o acícula Humedad, grosor, superficie específica, tiempo de ignición, pico de calor. Respuesta comparada bajo una exposición térmica controlada. Velocidad de un incendio de superficie o probabilidad de fuego de copas.
Rama o cesta Fracción muerta, orden de ramificación, aireación, duración y pérdida de masa. Influencia conjunta de rasgos foliares y arquitectura fina. Comportamiento de un rodal con viento, pendiente y discontinuidades.
Lecho superficial Carga, profundidad, densidad aparente, compactación, humedad y continuidad. Propagación e intensidad bajo condiciones definidas; calibración de modelos. Transición a copas si no se conoce la separación entre estratos y la copa.
Rodal Estratos, altura de base de copa, carga y densidad aparente de copa, huecos y borde. Vías de propagación vertical, fuego de antorcha o sostenido en copas. Resultado en paisaje si se ignora la conectividad entre rodales y el relieve.
Paisaje Mosaico, alineaciones, valles, interfaz, barreras, focos secundarios y simultaneidad. Potencial de carreras, conexiones y oportunidad de extinción. Detalle local de combustible a partir de un píxel kilométrico.

El trabajo de Grootemaat y colaboradores es una advertencia especialmente clara: cuando las hojas se ensamblan en un lecho, el empaquetamiento y la densidad aparente pueden dominar sobre rasgos foliares que parecían decisivos por separado.3 Esta es la razón física por la que dos parcelas con la misma especie principal pueden presentar comportamientos opuestos.

03 · Motor de superficie

Seis variables construyen el lecho que encuentra la llama

Antes de hablar de modelos de combustible conviene mirar el monte como un intercambiador de energía. La llama precalienta partículas aún no quemadas. Para que el frente avance, el calor recibido debe elevar su temperatura, evaporar el agua y activar la pirólisis. El combustible fino responde con rapidez porque ofrece mucha superficie por unidad de masa. El grueso consume durante más tiempo y aumenta la residencia térmica, pero suele quedar detrás del borde de propagación.

H

Humedad

Es un sumidero de energía. Aumenta el calor necesario para ignición y puede impedir que una partícula sostenga llama.

S/V

Tamaño

Acículas, hojas finas, herbáceas y ramillas intercambian calor y vapor con rapidez; son el puente habitual del frente.

W

Carga

Masa seca por superficie. Eleva combustible disponible e intensidad potencial, pero no garantiza más velocidad.

β

Compactación

Un lecho demasiado abierto pierde contacto térmico; uno colapsado limita oxígeno y penetración de la llama.

C

Continuidad

Decide si el calor encuentra el siguiente elemento. Debe leerse en horizontal y entre estratos.

D

Fracción muerta

Las partes muertas siguen con más rapidez la humedad atmosférica y pueden abrir una ventana seca dentro de vegetación viva.

R = IR · ξ · (1 + φw + φs) /(ρb · ε · Qig)
Forma conceptual del modelo de Rothermel: propagación = calor que llega a combustible nuevo / calor necesario para llevarlo a ignición, corregido por viento y pendiente.5

La ecuación obliga a separar causas que en el campo suelen mezclarse. IR representa la intensidad de reacción; ξ, la fracción del calor que alcanza combustible por delante; φw y φs, los efectos de viento y pendiente; ρb, la densidad aparente del lecho; ε, la fracción de la partícula calentada; y Qig, el calor hasta ignición. No es una receta universal: es un modelo semiempírico construido para propagación superficial cuasiestacionaria y combustible homogéneo.

La explicación completa de Andrews permite seguir cada supuesto y desarrollo sin tratar el programa como una caja negra.30 Ensayos recientes con lechos de acícula encontraron que el modelo tendía a infrapredecir la propagación en configuraciones someras o comprimidas, precisamente donde carga, profundidad y densidad aparente interactúan.33

Más carga no significa siempre más velocidad
Añadir restos puede aumentar la energía disponible y, al mismo tiempo, compactar o alterar el lecho. Tras un desbroce o una clara, el resultado depende de si el material se extrae, se tritura, se apila o queda como combustible fino aireado. Una intervención sin tratamiento de restos puede reducir continuidad vertical y aumentar temporalmente la carga superficial.

El significado real de 1 h, 10 h, 100 h y 1.000 h

Las clases de tiempo de respuesta agrupan combustible muerto por diámetro y velocidad de intercambio con la atmósfera. En el sistema estadounidense, el combustible de 1 h es menor de unos 6,4 mm; el de 10 h, entre 0,6 y 2,5 cm; el de 100 h, entre 2,5 y 7,6 cm; y el de 1.000 h, entre 7,6 y 20,3 cm.6 El nombre no es una cuenta atrás exacta: expresa el orden temporal con el que una partícula se aproxima al equilibrio después de un cambio ambiental.

Para la propagación rápida en pastos, acículas, hojas, jara, brezo o tojo, la fracción fina muerta suele ser la variable de respuesta más inmediata. Los gruesos importan para intensidad residual, daño al cambium y raíces, emisión de humo, dificultad de liquidación y potencial de reignición.

04 · Arquitectura vertical

El incendio lee estratos, no una cubierta verde

La tradición australiana de Project Vesta y de la evaluación de peligro global de combustible aporta una lección transferible a España: describir la masa por estratos es más informativo que resumirla en toneladas por hectárea.7 La altura, cobertura y continuidad del combustible próximo al suelo, elevado y de corteza controlan vías distintas del fuego.

Arquitectura vertical del combustible forestal Sección de una masa forestal con suelo orgánico, combustible superficial, estrato próximo, combustible elevado, escalera y copa. Suelo orgánicoSuperficiePróximo al sueloElevado / sotobosqueEscaleraCopa Vía de transición vertical

Figura 1. La separación geométrica entre estratos puede ser tan importante como su carga. Una poda pierde eficacia si el matorral vuelve a ocupar el hueco o si los restos quedan conectados con ramas bajas.

Estrato Ejemplos españoles Mecanismo dominante Dato de campo de alto valor
Suelo y mantillo Humus, turba local, raíces, mantillo profundo. Combustión latente, calor prolongado, reignición. Profundidad orgánica y humedad bajo la capa superficial.
Superficial Pasto curado, acícula, hojarasca, ramas y restos. Propagación del frente y precalentamiento. Cobertura continua, profundidad, carga fina y huecos.
Próximo al suelo Herbáceas y arbustos bajos, regenerado pequeño. Aumenta longitud de llama y contacto con estrato superior. Altura media y fracción muerta interior.
Elevado Jara, brezo, tojo, retama, coscoja, regenerado. Fuego de matorral, antorcheo y escalera vertical. Cobertura, altura, separación respecto a copa y continuidad por manchas.
Copa Acículas, hojas, ramillas y ramas finas del dosel. Antorcheo, fuego pasivo o activo de copas. Altura de base, densidad aparente de copa y continuidad.
Corteza Tiras y placas en eucalipto, pinos y árboles secos. Pavesas, focos secundarios y propagación por saltos. Tipo, longitud de tiras, acumulación y exposición al viento.
05 · Modelos y realidad

Un modelo de combustible no es una fotografía botánica

Los 13 modelos originales y los 40 modelos de Scott y Burgan son representaciones del combustible que conduce la propagación superficial, no inventarios de especies.8 Dos rodales de pino carrasco pueden requerir modelos distintos; un matorral de especies diferentes puede compartir modelo si la carga fina, la profundidad, la humedad y el régimen de propagación son equivalentes.

Rothermel supone, entre otras simplificaciones, un lecho homogéneo y fuego cuasiestacionario. En la realidad española abundan mosaicos, discontinuidades, muros, bancales, restos en cordones, golpes de regenerado y cambios abruptos entre cultivo y monte. El trabajo de Sandberg, Riccardi y Schaaf en Canadian Journal of Forest Research mostró cómo representar combustibles heterogéneos sin fingir que una media espacial conserva necesariamente el comportamiento.9

Canadá es una referencia, no una plantilla para copiar
El sistema canadiense FBP relaciona humedad, viento, topografía y 16 tipos de combustible para predecir comportamiento.10 Su valor para España está en la disciplina de separar tipo de combustible, meteorología y salida del modelo. Sus tipos boreales no deben reasignarse por parecido visual a una masa mediterránea.
Herramienta Fortaleza Condición de uso Fallo habitual
Rothermel / Behave Descompone propagación superficial en combustible, viento y pendiente. Seleccionar y calibrar el lecho portador; documentar humedad y viento efectivo. Tratar el resultado como verdad parcelaria y no como escenario condicionado.
Scott & Burgan 40 Amplía comportamientos dinámicos y familias de pasto, matorral y restos. Elegir por comportamiento esperado y estructura, no por especie. Asignar un modelo fijo a todo «pinar» o «matorral».
Canadiense FBP Integración operativa madura de tipos, índices y salidas de comportamiento. Usarlo como referencia metodológica; validar cualquier transferencia. Trasplantar tipos boreales al Mediterráneo sin datos locales.
Project Vesta Separa estratos, edad, corteza y propagación en eucaliptal seco. Transferir principios físicos y lenguaje estructural. Convertir ecuaciones australianas en predicción directa de eucaliptal gallego.
LiDAR + satélite Mide altura, cobertura, biomasa y cambios en áreas extensas. Combinar con fecha de adquisición, inventario y humedad. Confundir biomasa total con combustible disponible o píxel con rodal actual.
06 · Disponibilidad

La humedad no es un número fijo de la especie

El contenido de humedad del combustible vivo (LFMC) se expresa habitualmente como masa de agua respecto a masa seca. Una rama fina con 100 % de LFMC contiene aproximadamente la misma masa de agua que de materia seca. Pero dos plantas con el mismo LFMC pueden diferir en arquitectura, fracción muerta, compuestos volátiles y capacidad de sostener llama.

LFMC = 100 · (mfresca − mseca) / mseca
La muestra, el diámetro incluido, la hora, la exposición y el protocolo de secado deben acompañar al resultado.

En un seguimiento catalán se observaron rangos amplios: Cistus albidus, 49–137 %; romero, 47–144 %; Pinus nigra, 96–116 %; y encina, 56–91 %. El potencial hídrico antes del amanecer explicó mejor la variación que varios índices de sequía meteorológica.11 Los rangos no son umbrales universales: ilustran que la disponibilidad cambia por especie, estación y estado fisiológico.

Muerto fino

Responde en horas a humedad relativa, temperatura, radiación, lluvia, rocío, sombra y ventilación. Puede variar entre solana y umbría dentro de la misma tesela.

Vivo fino

Integra fenología, acceso a agua, regulación estomática, crecimiento y sequía acumulada. No sigue mecánicamente la humedad relativa.

En hojarasca de pino carrasco se han desarrollado modelos horarios que incorporan condiciones atmosféricas y precipitación.12 En matorral andaluz, las series de LFMC permiten describir ventanas estacionales y extremos, pero su uso operativo exige mantener especie indicadora, protocolo y representatividad del muestreo.13

No existe un «umbral mágico» único
Un valor bajo de LFMC puede señalar mayor disponibilidad, pero la transición de comportamiento depende también del muerto fino, el viento, la pendiente, la carga, la compactación y la continuidad vertical. Un umbral histórico debe presentarse con su especie, región, método y variable respuesta.
07 · Vegetación española

Siete paisajes, siete arquitecturas que no caben en un ranking

La siguiente lectura no asigna una combustibilidad fija a cada formación. Identifica el mecanismo que puede dominar cuando el combustible está disponible. Dentro de cada fila caben desde masas tratadas y discontinuas hasta escenarios cerrados con escalera vertical completa.

Formación Arquitectura crítica Mecanismo rápido Qué observar antes de decidir
Pinares mediterráneos
P. halepensis, P. pinaster, P. pinea
Acícula, matorral, regenerado, ramas bajas y continuidad de copas en repoblaciones o masas jóvenes. El fuego superficial aumenta longitud de llama, antorchea y puede incorporar copa. Viento y ladera sostienen focos secundarios. Separación sotobosque-copa, altura de base, huecos del dosel, fracción muerta del matorral y estado de acícula.
Pinares continentales y de montaña
P. nigra, P. sylvestris, P. pinaster
Mantillo profundo, sotobosque, restos, pies muertos y continuidad por vaguadas. Carreras ascendentes y antorcheo en grupos; con copa densa, posibilidad de propagación coronada. Daño por sequía, mortalidad, viento dentro de masa, regenerado y efecto real de tratamientos antiguos.
Matorral mediterráneo
jara, romero, brezos, aliaga, coscoja, retamas
Partícula fina, gran superficie expuesta, fracción muerta interna y continuidad horizontal. Frente rápido y profundo, consumo casi simultáneo de la parte aérea disponible y fuerte respuesta a pendiente. Altura, cobertura, edad desde perturbación, humedad viva, muerto fino interior y claros eficaces.
Mosaico atlántico
eucalipto, P. pinaster, P. radiata, tojo y brezo
Sotobosque alto, bordes, restos de corta, parcelas encadenadas, corteza y relieve quebrado. Propagación por matorral y pavesas; múltiples saltos amplían la longitud de frente y comprometen la retaguardia. Gestión de restos, ancho real de discontinuidades, exposición de laderas, corteza desprendible y continuidad entre propiedades.
Encinar, alcornocal y robledal Monte bajo, brotes, sotobosque y mantillo; arbolado abierto con manchas densas. El estrato inferior puede transportar el frente aunque el dosel no sostenga fuego continuo de copas. Altura del monte bajo, hueco hasta copa, continuidad por manchas, carga muerta y recurrencia de incendios.
Dehesa, pasto y cultivo abandonado Herbáceo curado muy continuo, ribazos, setos y conexiones con manchas forestales. Alta velocidad en fino seco y transmisión rápida a interfaz o combustible pesado. Grado de curado, carga, siega o pastoreo, hora del día, viento y puntos de conexión.
Pinar canario y fayal-brezal Pinocha, sotobosque, combustible vertical, topografía extrema y episodios de aire muy seco. Carreras en pendiente, antorcheo y convección intensa; la inversión de alisios puede confinar o cambiar el régimen. Altitud respecto a inversión, exposición, continuidad de pinocha y sotobosque, regenerado y viento en crestas.

Matorral: poca madera grande, mucha velocidad posible

Las jaras, brezos, tojos y labiadas pueden concentrar combustible fino vivo y muerto en un volumen bien aireado. En periodos húmedos, la parte viva frena la combustión; durante la sequía, la fracción muerta y la pérdida de agua aumentan la disponibilidad. En ladera, el precalentamiento y la inclinación de llama multiplican el efecto. El resultado puede ser una alta potencia por unidad de superficie y tiempo sin necesidad de un bosque cerrado.

Matorral mediterráneo costero en La Renegà, Oropesa del Mar, Castellón
Figura 2. Matorral mediterráneo en La Renegà, Castellón. Una imagen permite estimar cobertura y altura, pero no humedad ni fracción muerta interior; ambas requieren observación o muestreo. Castellónenred · CC BY-SA 4.0.

Eucalipto: separar propagación, pavesas y respuesta ecológica

El debate sobre eucaliptales pierde precisión cuando se atribuye todo a aceites esenciales. La cuestión operativa es más amplia: sotobosque y hojarasca que llevan el frente, restos de aprovechamiento, tiras de corteza capaces de producir pavesas y continuidad entre parcelas. La humedad y la arquitectura deciden si esos elementos están disponibles. La especie influye en el combustible que se produce; no elimina la necesidad de medir cómo está dispuesto.

Quercíneas: resistencia individual no equivale a baja propagación

Encina, alcornoque y varios robles pueden rebrotar tras el fuego. El alcornoque dispone además de protección cortical. Eso describe una estrategia de persistencia de la planta; no asegura baja velocidad en el sotobosque ni baja severidad del suelo. Un alcornocal cerrado por matorral puede transportar un frente intenso aunque muchos pies sobrevivan o rebroten.14 En encina, la elevada supervivencia de genetas coexiste con pérdidas de crecimiento y estructura cuando la perturbación se repite.15

Pino canario: rebrotar no neutraliza el incendio

Pinus canariensis posee una capacidad excepcional de rebrote epicórmico, relacionada con yemas protegidas y reservas.16 La propiedad cambia la respuesta posterior del árbol, no la física del frente. Un pinar canario puede sostener piroconvección, producir erosión, dañar interfaz y superar la capacidad de extinción aunque parte del arbolado recupere follaje.

08 · Tiempo y gestión

El combustible no envejece de forma lineal

Después de un incendio, desbroce o aprovechamiento, distintos componentes se recuperan a velocidades diferentes. El herbáceo puede ocupar rápidamente el espacio; el matorral aumenta altura y continuidad; la copa tarda más; los restos gruesos cambian al descomponerse. Por eso «años desde la última intervención» no sustituye una descripción estructural.

Una cronosecuencia de alcornocal mediterráneo mostró incremento rápido de altura y biomasa arbustiva durante la primera década, y elevada continuidad vertical entre aproximadamente 10 y 20 años; después, el desarrollo no siguió una línea simple.17 En pinares mediterráneos tratados, el rebrote del sotobosque puede reducir en pocos años la separación vertical conseguida.

Clara sin tratamiento de restos

Baja la continuidad de copas y aumenta el viento dentro de la masa. Si ramas y copas quedan en superficie, puede subir la carga fina disponible y la intensidad superficial durante la ventana inicial.

Desbroce sin seguimiento

Reduce altura y continuidad en el momento cero. El rebrote puede reconstruir una escalera homogénea; la duración del efecto depende de sitio, especie y presión de herbivoría.

Poda aislada

Aumenta la altura de base de copa solo si el combustible inferior queda separado. Una poda sobre matorral alto conserva el puente térmico.

Quema prescrita bien integrada

Puede reducir hojarasca, fino muerto, regenerado y restos, además de tratar continuidad. Exige ventana, prescripción, control de severidad y seguimiento posterior.

En Pinus nigra del nordeste ibérico, la combinación de clara y quema prescrita produjo las mayores reducciones del comportamiento modelizado frente a masas no tratadas; la actuación mecánica por sí sola podía dejar restos y perder parte del beneficio.18 Cuatro o cinco años después, el tratamiento combinado seguía mejorando resistencia al fuego y a la sequía, aunque el rebrote del sotobosque señalaba la necesidad de mantenimiento.19 A ocho o nueve años, los efectos de quemas prescritas en pinar mediterráneo variaban entre sitios, y bajo meteorología extrema las diferencias de comportamiento podían reducirse.20

La evidencia internacional respalda la quema prescrita como tratamiento de combustible cuando se prescribe, ejecuta y evalúa con objetivos explícitos; su efectividad depende del tipo de combustible, la frecuencia y la meteorología del incendio posterior.32

Supervivientes de Pinus nigra tras el incendio de 1998 en Castelltallat, Cataluña
Figura 3. Supervivientes de Pinus nigra tras el incendio de 1998 en Castelltallat. La imagen muestra heterogeneidad de severidad y supervivencia; no permite reconstruir por sí sola el comportamiento del frente. Victor M. Vicente Selvas · dominio público.

El objetivo técnico no es «limpiar», sino romper mecanismos

Tratamiento Mecanismo que busca modificar Indicador verificable Modo de fallo
Pastoreo / siega Carga y continuidad de herbáceo y brote fino. Altura, cobertura, carga residual y fechas efectivas. Distribución desigual, combustible no palatable o abandono en la ventana crítica.
Desbroce Altura y continuidad horizontal/vertical de matorral. Separación entre manchas, altura residual y destino de restos. Triturado continuo, rebrote rápido o escalera conservada.
Clara Continuidad de copas, densidad aparente y estrés por competencia. Área basimétrica, cobertura, distancia entre copas y combustible de actividad. Más viento interior, restos sin tratar y crecimiento de sotobosque por mayor luz.
Poda Altura de base de copa y contacto de llama. Hueco vertical real desde la parte superior del sotobosque. Medir desde el suelo ignorando matorral o dejar ramas en el lecho.
Quema prescrita Fino superficial, hojarasca, regenerado y continuidad. Consumo por estrato, severidad, cobertura residual y parcelas testigo. Prescripción inadecuada, daño no deseado o ausencia de mantenimiento.
Mosaico combinado Conectividad a escala de paisaje y oportunidades de extinción. Ancho útil bajo escenarios de viento, anclajes y accesibilidad. Franjas aisladas, discontinuidades demasiado estrechas o sin tratamiento interior.
Equipo técnico supervisando una quema prescrita en un pinar
Figura 4. Quema prescrita en el Nez Perce National Forest. La imagen es estadounidense, pero ilustra el principio universal: el tratamiento es una operación con objetivos, prescripción, límites y medición; no una combustión improvisada. T. Peterson / USDA Forest Service · dominio público.
09 · Transición vertical

La copa no se enciende por pertenecer a un pino

Para que el fuego alcance el dosel, el flujo térmico procedente de superficie debe superar el sumidero que representan la distancia y la humedad foliar. La formulación clásica de Van Wagner, publicada en Canadian Journal of Forest Research, expresa una intensidad crítica de línea:21

I0 = [0,01 · CBH · (460 + 25,9 · FMC)]1,5
I0 [kW·m⁻¹] · CBH: altura de base de copa [m] · FMC: humedad foliar [%]. Es una relación histórica, no una orden de maniobra.

La intensidad de línea observada o estimada puede escribirse como I = H · w · R, donde H es el calor de combustión, w la masa consumida en la zona de llama y R la velocidad de propagación. Si I supera I0, la transición es físicamente posible bajo las condiciones del modelo; no queda garantizada. El viento, la longitud de llama, la distribución del estrato intermedio y la geometría de copa siguen importando.

Una segunda relación clásica aproxima la velocidad necesaria para sostener un fuego activo de copas:

Ractivo,crit ≈ 3 / CBD
R [m·min⁻¹] · CBD: densidad aparente de copa [kg·m⁻³]. Una copa poco densa puede antorchear y no transmitir fuego sostenido al árbol siguiente.

La validación es esencial. Un estudio con 71 fuegos experimentales encontró que viento, separación entre estratos, humedad del muerto fino y consumo superficial predecían la probabilidad de transición con más información que una etiqueta de especie.22 En coníferas mediterráneas españolas, la evaluación de modelos de inicio y propagación de copas mostró sesgos y sensibilidad a los datos de entrada; emplearlos exige ajuste y análisis de incertidumbre.23

Tres magnitudes que no deben confundirse
CBH es la altura de base del combustible de copa disponible, no la primera rama verde aislada. FSG es la separación vertical entre la parte superior del combustible superficial/elevado y la copa; puede ser más operativa en masas con matorral. CBD es masa fina de copa por volumen de dosel, no cobertura de copas observada en planta.

Cuatro rodales, una misma especie dominante

Pinar A · aclarado y mantenido

Poca continuidad de copas, matorral en manchas y hueco vertical real. El fuego superficial puede ser intenso, pero la transmisión sostenida entre copas encuentra limitaciones.

Pinar B · poda sin sotobosque tratado

La altura de la poda parece suficiente medida desde el suelo. Desde la parte alta del matorral, la separación es pequeña: persiste la escalera.

Pinar C · clara reciente con restos

Menos continuidad en dosel, más viento interior y carga superficial elevada. Puede reducir el fuego activo de copas y aumentar la intensidad superficial y las pavesas durante una ventana.

Pinar D · regenerado denso

Copas bajas, continuidad horizontal y alta densidad aparente. La transición requiere menos intensidad y el frente puede sostenerse en el estrato coronado.

10 · Del mapa al rodal

Ver biomasa no es todavía ver combustible disponible

España dispone de una combinación extraordinaria de inventario, cartografía forestal, ortofoto y LiDAR. El Mapa Forestal de España 1:25.000, desarrollado entre 2007 y 2024, aporta tipo estructural, cobertura, especies principales, formaciones arbustivas y modelos de combustible; además, sirve de base cartográfica al cuarto Inventario Forestal Nacional.24 Su unidad mínima habitual de una hectárea es adecuada para planificación, pero puede ocultar cordones de restos, golpes de regenerado, márgenes y discontinuidades estrechas decisivas en una maniobra.

El PNOA-LiDAR permite derivar altura y cobertura de dosel con gran detalle. Una base homogénea publicada en 2026 reconstruye altura, cobertura y biomasa aérea de la España peninsular para dos periodos de vuelo, 2008–2016 y 2015–2021, y muestra mejor precisión espacial que productos globales.25 Pero biomasa aérea no equivale a carga fina disponible: troncos, ramas gruesas y hojas vivas no participan igual en el frente.

Capa Qué aporta Resolución/fecha que hay que registrar Vacío que debe cubrir campo
MFE25 + IFN Formación, especie, cobertura, estado de desarrollo e inventario. Fecha de fotointerpretación, actualización y tamaño de tesela. Restos recientes, humedad, sotobosque interior y pequeñas discontinuidades.
PNOA ortofoto Límites, accesos, tratamientos, bordes y continuidad visible. Año, estación y tamaño de píxel. Estratos bajo copa y carga que no se ve desde arriba.
PNOA-LiDAR Altura, cobertura, distribución vertical y cambios entre vuelos. Campaña, densidad de puntos y algoritmos de normalización. Humedad, material muerto/vivo y calibres finos.
Sentinel/Landsat Fenología, anomalías, perturbación y series temporales. Fecha, nubes, corrección atmosférica y resolución. Arquitectura fina y separación real entre estratos.
FirEUrisk europeo Leyenda jerárquica común y contexto continental. Mapa final de 1 km, aproximadamente 2019. Cualquier decisión de rodal o línea: el píxel integra demasiada heterogeneidad.
Reconocimiento de campo Combustible portador, humedad indicadora, restos y continuidad actual. Hora, posición, observador, protocolo y representatividad. Debe documentar lo no observado y el rango de incertidumbre.

FirEUrisk cartografió 20 categorías de combustible europeo a 1 km, con acuerdo global del 88 % en tipos principales y 81 % en el conjunto, y construyó una correspondencia con los modelos de Scott y Burgan.26 Es una base continental potente y, precisamente por su escala, no debe venderse como mapa operativo de una parcela. Los mapas europeos de carga y densidad aparente de copa publicados en 2025 añaden información crucial para coronación, pero también son productos modelizados con incertidumbre.27

Australia ha avanzado en la misma dirección combinando sensores ópticos, LiDAR y radar para una cartografía nacional coherente de tipos de combustible.28 La lección transferible no es un algoritmo concreto: es la arquitectura de datos. Inventario + estructura 3D + fenología + perturbaciones recientes + observación local.

Regla de control de calidad
Toda predicción debe conservar la fecha de cada capa. Un desbroce de la semana pasada, una clara de hace dos años y un vuelo LiDAR de hace siete pueden coexistir en el mismo análisis. Si se fusionan sin fecha, el mapa parece preciso y describe montes distintos.
11 · Laboratorio interactivo

La estructura cambia el resultado

El laboratorio no ejecuta Rothermel ni sustituye BehavePlus, Wildfire Analyst, FlamMap o un sistema corporativo. Su objetivo es desmontar relaciones falsas. Calcula un índice relativo de propagación superficial a partir de humedad, carga, profundidad, continuidad y viento; y muestra dos umbrales clásicos de copa con las ecuaciones de Van Wagner.

Laboratorio · Arquitectura del combustible

Prueba los escenarios preconfigurados y después modifica una variable cada vez. Observa qué cambia y qué permanece fuera del modelo.




8 %

0,80 kg/m²

18 cm

75 %

12 km/h

1,2 m

4,5 m

90 %

0,12 kg/m³

Propagación superficial42/100 · medioÍndice relativo; densidad aparente del lecho: 4,4 kg/m³.
Inicio de copa · Van Wagner1,41 MW/mHueco estructural observado: 3,3 m.
Propagación activa de copa25,0 m/minVelocidad crítica aproximada 3/CBD.

Uso exclusivamente docente. El índice superficial es una función adimensional diseñada para mostrar sensibilidad; no está calibrado con incendios. Las salidas de copa reproducen relaciones históricas simplificadas y no incorporan pendiente, ráfagas, focos secundarios, longitud de frente, heterogeneidad ni error de medición. No usar para seguridad, despacho de medios ni predicción operativa.

Cómo leer el resultado sin engañarse

  • Si baja la humedad, aumenta la fracción de calor que deja de gastarse en evaporar agua.
  • Si sube la carga, el potencial crece hasta saturarse; la profundidad determina si esa masa queda aireada o compactada.
  • La continuidad actúa como condición de transmisión: mucho combustible en manchas aisladas no produce una propagación homogénea.
  • El hueco entre la parte alta del sotobosque y la base de copa no entra en la ecuación histórica de Van Wagner, pero se muestra porque es una debilidad estructural real.
  • Una CBD baja eleva la velocidad necesaria para sostener fuego activo de copas. Puede haber antorcheo sin carrera coronada continua.
12 · Utilidad operativa

Firma de combustible en doce minutos

Una descripción rápida no sustituye un inventario, pero puede mejorar una sesión informativa si recoge variables que cambian el comportamiento. El objetivo no es acertar una tonelada por hectárea a ojo: es identificar el combustible portador, las vías de transmisión y la incertidumbre que afecta a la maniobra.

Delimitar una unidad homogéneaPosición, hora, exposición, pendiente y dos fotografías con escala. Si el rodal cambia, se abre otra ficha.
Identificar qué va a llevar el frentePasto, hojarasca, acícula, matorral, restos o mezcla. Registrar el calibre dominante y la profundidad aproximada.
Estimar continuidad horizontalPorcentaje de cobertura portadora y tamaño de los huecos. Un claro solo funciona si su anchura resiste el escenario de llama y pavesas.
Leer disponibilidadMedir humedad si existe protocolo y equipo. Si no, anotar sombreado, rocío/lluvia, crujido, flexibilidad, fracción muerta y exposición; nunca inventar un porcentaje.
Separar estratosAltura del superficial, parte superior del matorral o regenerado, base de copa y hueco vertical efectivo. Registrar solapes.
Describir el doselCobertura, contacto entre copas, grupos densos, pies secos, ramas bajas y posible corteza productora de pavesas.
Buscar cambios recientesClaras, podas, trituración, aprovechamientos, plagas, vendavales, sequía, rebrote y fecha del último tratamiento.
Aplicar viento y relieveExposición al viento, canalizaciones, crestas, barrancos y alineación con pendiente. El combustible es el medio; viento y relieve deciden el flujo de energía.
Comunicar rango y confianzaSeparar observado, estimado y desconocido. Añadir el cambio que más podría invalidar la lectura: viento interior, humedad, restos ocultos o continuidad fuera de vista.

Plantilla de comunicación
«Unidad [ID], [hora], ladera [exposición/pendiente]. Portador: [tipo], continuo al [rango] %, profundidad [rango]. Muerto fino [medido/indicador]. Elevado hasta [m], base de copa [m], hueco efectivo [m]. Dosel [abierto/agrupado/continuo], restos [tipo y fecha]. Principal vía de cambio: [superficie/antorcheo/copas/pavesas]. Confianza [alta/media/baja] porque [dato faltante]».

Las herramientas fotográficas de carga, como PhotoLoad del Missoula Fire Sciences Laboratory, ayudan a reducir la variabilidad entre observadores cuando están calibradas para el combustible correspondiente.29 La fotografía debe incluir escala, ángulo repetible y metadatos; sin ellos es documentación visual, no medición.

En ladera, pendiente y viento no son correcciones independientes simples: su alineación modifica la geometría de llama y el precalentamiento. Los ensayos de Viegas explican por qué una lectura estática del lecho pierde validez cuando ambos efectos se combinan.31

13 · Síntesis

Gestionar combustible es diseñar el incendio posible

La selvicultura preventiva no puede controlar la meteorología, pero sí modificar la cantidad de energía que el frente libera por unidad de tiempo y las vías por las que se transmite. Su unidad de éxito no es la hectárea «limpia», sino el mecanismo interrumpido: menos continuidad de fino, menos escalera, menor densidad de copa, restos tratados, mosaicos utilizables y accesos compatibles con la seguridad.

El tratamiento eficaz tampoco promete detener cualquier incendio. Bajo condiciones extremas, las pavesas pueden saltar discontinuidades y la meteorología puede reducir las diferencias entre rodales. El objetivo realista es cambiar probabilidades: retrasar transiciones, bajar intensidad en sectores, crear oportunidades de anclaje, limitar severidad y evitar que todo el paisaje responda al mismo tiempo.

La pregunta profesional no es «¿qué especie hay?», sino «¿qué combustible está disponible, cómo está conectado, qué energía puede liberar y qué dato podría cambiar esta lectura?».

Con esa pregunta, la botánica recupera su lugar correcto: explica cómo se genera y recupera el combustible, cómo responde la planta y qué tratamiento es ecológicamente sostenible. La física explica cómo arde. La cartografía explica dónde puede conectarse. Y la operación decide qué parte de esa información es suficientemente cierta para actuar.

Fuentes

Referencias técnicas y científicas

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Licencias de las imágenes

  • Portada · incendio de Florejacs: Jaume Moya, CC BY-SA 4.0.
  • Matorral mediterráneo: Castellónenred, CC BY-SA 4.0.
  • Eucaliptal de Burela: Fernando Losada Rodríguez, CC BY-SA 4.0.
  • Dehesa extremeña: José Luis Filpo Cabana, CC BY 3.0.
  • Pino laricio tras Castelltallat: Victor M. Vicente Selvas, dominio público.
  • Quema prescrita: T. Peterson / USDA Forest Service, dominio público.
  • Diagrama de estratos: elaboración propia para TECNOBOSQUE.
Aviso técnico y de seguridad

Este cuaderno tiene finalidad formativa. Las ecuaciones simplificadas, umbrales históricos, mapas, escenarios y laboratorio no sustituyen la normativa, los sistemas oficiales de predicción, el análisis de comportamiento del incendio, los procedimientos LCES, la cadena de mando ni las decisiones de seguridad aplicables a una emergencia real.

Óscar Navarro Bodoque
CTO · TECNOBOSQUE
Ingeniería de telecomunicación y gestión forestal · tecnobosque.es